Ayer tembló en México. Fue bastante fuerte (7.6 de magnitud de acuerdo con USGS) aunque no se han reportado muertes. Rápidamente empezaron a brotar ciertos videos atemorizantes.
Estos dos videos han circulado en la red aseverando que el jueves 22 de marzo del 2012 un GRAN TERREMOTO sucederá en algún lugar de la tierra. Obviamente, según ellos, esta predicción se debe a que cada 188/189 días la tierra pasa por un punto en el espacio y está relacionado con los grandes temblores que han sucedido últimamente:
FECHA - MAGNITUD - LUGAR 27 de febrero del 2010 - 8.8 - Chile 3 de septiembre del 2010 - 7 - Nueva Zelanda 11 de marzo del 2011 - 9 - Japón 15 de septiembre del 2011- 7.3 - Fiji 22 de marzo del 2012 ...
En el primer video, según el narrador, se debe a un objeto invisible (“enana negro”) que está causando la obvia secuencia de temblores –además menciona de paso cierta teoría de conspiración relacionada con HAARP-. En el segundo video, simplemente se mencionan los cambios de ejes del planeta y la coincidencia de los días y los terremotos.
Como siempre, la gente simplemente lo está tomando como verdad sin hacer un poco de investigación básica y simple. A continuación les muestro las listas de los temblores más fuertes por años (aquí las pueden ver completas) del 2008 a marzo del 2012.
Cómo podrán ver, aunque las fechas que se muestran en los videos son ciertas, si uno las compara con el resto de los temblores de igual o mayor magnitud, éstas son irrelevantes y no se puede encontrar un patrón definido sobre cuándo o dónde serán los temblores.
En casi todos los meses de todos los años se detectaron sismos de magnitudes similares o mayores a las mencionadas en los videos en algún lugar del mundo. Esto muestra que no hay una relación directa entre la fuerza de terremoto y la posición del planeta con relación al sol. Tampoco se puede encontrar una coincidencia entre el día del temblor o la zona sísmica con la magnitud de éste. Por lo tanto, la idea de que cada 188/189 días sucede un temblor de alta magnitud es completamente falsa, pues suceden durante todo el año.
No explicaré en este post qué es HAARP (les dejo una buena explicación aquí) y los cientos de teorías de conspiración que existen alrededor de esta facilidad en Alaska ni qué son los enanos negros o los supuestos objetos que no podemos ver y afectan al planeta, ya que ambos argumentos únicamente nos distraen de la hipótesis principal y obscurecen la verdad: no se pueden predecir los sismos de forma precisa y científica, simplemente se puede hablar de las probabilidades de que uno suceda.
Creo que este tipo de videos, en lugar de ayudar, propician que se generalice el pánico y la información errónea.
Ya son varios años que los blogeros escribimos sobre el fraude de los detectores moleculares. En los grandes medios de comunicación han salido pocas notas, por no decir ninguna, sobre este tema.
El lunes 29 de agosto y martes 30 de agosto del 2011, el Universal publicó dos notas descubriendo el fraude. Primero una nota tradicional exponiendo el caso y después una infografía mostrando las diferentes mentiras que giran alrededor del aparato GT-200.
Todos estábamos muy contentos, hasta que hoy miércoles 31, pues deciden publicar este video promoviendo al aparato como algo que sí funciona.
Lo más increíble es que usan las mismas imágenes en la infografía que en el video. Me pregunto: ¿acaso los reporteros no leen su propio periódico? ¿Simplemente buscan imágenes para usar y no se detienen a leer de qué son?
Además, al mismo tiempo que el Universal publicaba su nota el lunes, en Milenio TV mostraban a un militar usando el aparato en Monterrey para “proteger” la zona del Casino Royale antes del arribo de Margarita Zavala al lugar. Es impresionante lo poco informados que están los reporteros y editores en nuestro país en cuestión a este fraude.
En fin, seguiremos gritando sobre el fraude de los GT-200 y los millones de pesos que se ha gastado el gobierno para supuestamente protegernos.
La Dra. Tagüeña, aparte de ser especialista en materia condensada y estado sólido en propiedades electrónicas y fónicas de sólidos amorfos (o sea en física), es la presidenta de la Sociedad Mexicana para la Divulgación de la Ciencia y la Técnica A.C. (SOMEDICyT), y por eso nos juntamos con ella para presentarle de nuestro proyecto. Después de una muy amena e interesante plática con la doctora, nos hizo el favor de darnos un recorrido por las instalaciones de centro. La verdad es que son pocas las oportunidades que uno tiene para conocer estos centros de especialización que tienen las universidades y fue muy entretenido saber qué están haciendo los científicos nacionales en cuestión de energías renovables.
“El CIE es el principal centro de investigación en energías renovables en México, participa en la formación de recursos humanos de alto nivel y en docencia en programas de la UNAM y de otras instituciones de educación superior del país, principalmente del Estado de Morelos. En el CIE se realizan además acciones de relevancia en la vinculación y divulgación con los sectores público, privado y social.” Y por las instalaciones y los proyectos que nos explicó la doctora, definitivamente están a la vanguardia nacional.
Lo primero que nos enseñó fue una patio (la coordinación solar-hidrogeno-la primera foto) con una serie de aparatos y máquinas que están probando y otras que están caracterizando para compañías privadas. Allí vimos celdas fotovoltaicas que están siendo probadas y mejoradas, así como tubos y aparatos que no tengo la menor idea para qué sirven.
También nos enseñó el Horno solar de alto flujo radiativo (HSAFR) que es, si entendí bien, una gran parábola que conjunta los rayos del sol en solo punto y luego dirige esa energía a un objeto en específico. Nos comentó que en sus investigaciones han logrado derretir tungsteno (su punto de fusión es de 3410 °C). Obviamente, también lo usan para otro tipo de investigaciones pero la idea de llegar a esas temperaturas usando sólo el poder del sol es impresionante. Como podrán ver, el edificio entero es el horno.
Por otro lado, si algo tiene el centro, es que utilizan su propia investigación para crear y alimentar sus espacios. Desde que uno entra se da cuenta de la gran cantidad de celdas fotovoltaicas que alimentan parte de las instalaciones o de los edificios construidos utilizando arquitectura bioclimática. Por ejemplo, el auditorio Tonatiuh usa estanques de agua a los lados para mantener húmedo el ambiente interior y ventilas que se mueven con las ondas de calor que se producen dentro del espacio, y expulsan el calor. Además, los estudiantes lo usan como práctica de campo para hacer mediciones y mejorar constantemente el espacio. Lo que yo les puedo decir es que el clima interior sí era muy, muy agradable. En fin, fue un muy buen recorrido por el Centro y le agradecemos mucho a la doctora Julia Tagüeña por su tiempo y la explicación del lugar.
Si están interesados en ir, hay visitas guiadas por el centro los jueves por la mañana. Sólo hay que avisar con anterioridad. Toda la información está en su página de Internet.
Gandi Satelite: Circuito Médicos 5, Cd. Satélite CP 53100, Naucalpan de Juárez, Estado de México Tels. (55) 2625 0606, 01 800 426 3440
Esto lo están organizando Ateos y Libres Pensadores de México, que también nos trajeron el maravilloso coloquio de ateismo el año pasado –el cual ya esperamos con ansias este año.
Yo estaré por ahí, comiendo pastel y recordando el trabajo de esta gran persona. Si no pueden ir, pues conmemórenlo yendo al zoológico, como lo hará Papá Escéptico, o leyendo ese libro tan famoso llamado El Origen de las Especies.
Recientemente, leí un artículo sobre el ritual de ir a consulta y el efecto que esto tiene sobre los pacientes. Además, salieron las maravillosas noticias sobre las acciones que están tomando los gobiernos de Australia, España e Italia contra las infames pulseras Power Balance, me acordé del video de los Escépticos de Australia sobre sus “pulseras placebo” y del mini reportaje en nuestro país con Papá Escéptico; así que aprovecharé todos estos acontecimientos para hablar del famoso y elusivo efecto placebo.
Es bien sabido que una de las principales razones por la cual a veces llegan a mostrar efectos o resultados positivos la acupuntura, la homeopatía, reiki, las flores de bach, las pulseras, los anillos, los menjurjes y todos los productos milagros es el efecto placebo. Incluso hay quienes han propuesto que este efecto se considere como un efecto terapéutico de estos productos sin evidencia científica seria alguna; pero ¿qué es el efecto placebo?
Entendamos efecto placebo por aquel fenómeno por el cual los síntomas de algunos pacientes son aliviados por un tratamiento ineficaz e inoperante. En otras palabras, es la mejoría repentina de ciertos pacientes al recibir algo que no contiene algo que pueda mejorar su situación.
En sí, el placebo no tiene sustancia alguna que pueda curar y, por ende, el problema que tenga el paciente no se resuelve; por lo menos gracias a esa pastilla dada. Es la percepción que el paciente tiene sobre sus síntomas la que mejora, o sea, el paciente cree que se siente mejor y, por lo tanto, su reporte ante el médico es positivo con respecto a su situación; mas el problema sigue existiendo.
El placebo es una treta más de nuestro cerebro: un engaño que, si no estamos concientes de él, puede llegar a afectar los resultados de una investigación o un estudio. Por eso, siempre es recomendable tener un experimento en el que dicha variable esté controlada y esto se hace a través de un grupo control. En lugar de sólo tener a un grupo experimental, también se tiene un grupo de personas a las que se les dice que se les está dando la medicina o el tratamiento, pero, en realidad, no se les da nada.
Al hacer esto, uno puede comparar ambos grupos y saber que si en el grupo control hubo mejoría sin haber recibido medicamento alguno, y en el grupo experimental hubo el mismo porcentaje de mejorías, entonces se puede asumir que no fue la medicina la que alivió los síntomas del grupo experimental, sino otras variables, las cuales no se controlaron en su totalidad.
En el caso de la homeopatía (dejando de lado la forma en la que está hecha) los experimentos han mostrado que los pacientes que reciben pociones homeopáticas ttienen un mismo porcentaje de mejoría que aquellos que reciben una simple pastilla de azúcar. Esto quiere decir que una pastilla homeopática tiene el mismo efecto que una pastilla de dulce; si una pastilla de dulce no cura nada, entonces cómo se puede suponer que una pastilla homeopática cura algo. Mi exposición del caso de la homeopatía está más claro aquí, sin embargo, esto ayuda a explicar el efecto placebo.
En el caso de la acupuntura, se usa acupuntura simulada o falsa para compararla contra la supuesta acupuntura real. Uno supone que comparando los preceptos de la venerada acupuntura contra una que es completamente falsa debería obtener resultado diferentes, pero como han mostrado los experimentos, esto no es cierto. Los pacientes reportan el mismo porcentaje de mejoría con ambos tipos de acupuntura sin poder notar la diferencia entre una u otra. Entonces ¿cómo podemos saber si la acupuntura funciona realmente o no al tener el mismo resultado que una técnica inventada y sin razones para funcionar?
El uso de placebos es un control para poder distinguir entre los efectos reales de un tratamiento y los efectos no definidos y/o controlados de éste; por ejemplo, los efectos psicológicos que sufren los pacientes (para bien o para mal) al recibir una medicina, al acudir con un doctor, al tener atención médica, al ser escuchado con atención, pensar que se está con un profesional, entre otros.
Hoy en día, muchos de los practicantes y apologistas de estas alternativas aseguran que el hecho de que haya un efecto (placebo) gracias a sus técnicas, es razón suficiente para apoyarlas. Los que se les olvida es que el uso del placebo es sólo un control, no una cura. Lo que hace que los pacientes “mejoren” es que el recibir un tratamiento, el que sea, que provoca un cambio de percepción en el paciente mismo. Esto pasa con medicinas que sí funcionan (y por eso se usan placebos en las pruebas para descartar estos efectos) y con las que no funcionan.
Para que una medicina sea aprobada como eficiente, su porcentaje de alivio debe de ser mucho mayor que el producido por un placebo, no igual o menor. Por lo tanto, todos aquellos tratamientos que dicen producir un efecto y es igual que el de un placebo, realmente no están ayudando en nada. Lo que ayuda son la ganancias secundarias de un tratamiento.
Ahora, estas ganancias sí son importantes y deben de ser estudiadas, comprendidas e incorporadas en la práctica médica. Muchas veces, el practicante homeópata o de acupuntura, tiende a ser muy buen escucha, a dedicarle mucho tiempo a un solo paciente, a ser muy empático y a estar siempre dispuesto a ayudar (si una pastilla no funciona, la cambian por otra –que tampoco funcionará).
Este estilo de consulta es muy positivo desde el punto de vista del paciente, pues éste se siente comprendido y ayudado. Esto provoca un cambio psicológico en él y reporta una mejoría en su condición, atribuyéndosela al supuesto medicamento. Sin embargo, se lo debería atribuir al que se lo recetó y escuchó tan atentamente.
Desgraciadamente, muchos médicos no tiene este mismo nivel de paciencia con sus pacientes (irónico, ¿no?). Por lo tanto, el paciente no se siente bien atendido y esto provoca una actitud negativa por parte del paciente y se siente alienado por la medicina y el doctor.
Hoy en día, esto ya se está estudiando y tratando de resolver. Sin embargo, hay muchos problemas que son difíciles de arreglar. Por ejemplo, a muchos médicos les paga el seguro de sus pacientes. Esto implica, para el médico, que entre más paciente atienda, más se le paga. Mientras tanto, los homeópatas o acupunturistas cobran por hora o sesión y no está sujetos a que el seguro les pague, sino que es el mismo paciente el que les paga en ese momento, por lo tanto, se puede dar el lujo de tomarse más tiempo con cada uno. Por otro lado, muchas veces el médico no sabe la respuesta o es difícil de descubrir o diagnosticar o curar. Esto provoca desesperación en el paciente, así como un gasto continuo en análisis, consultas, viajes, etc. En el caso de los alternativos, ellos rara vez aceptan no saber que tiene el paciente y siempre tienen una poción o un tratamiento listo para administrar; si no sirve, se inventan un excusa y recetan otra cosa más con el mismo nivel de confianza que la vez pasada; esto provoca esperanza e ilusión en el paciente.
Además, está la cuestión del precio de la consulta. Tienden a ser muy diferentes en precios y esto siempre es una buena razón para ir con uno o con otro.
En conclusión, el placebo provoca un efecto psicológico (que puede manifestarse en lo físico) en el paciente, pero no es un efecto de mejoría real. El placebo no cura per se; aparenta curar: da placer, agrada o gusta (etimología de la palabra) al paciente. Pensar que porque un tratamiento tiene el mismo nivel de alivio que un placebo es suficiente para ser utilizado es erróneo pues es lo mismo que decir que el tratamiento sirve igual que un tratamiento que no sirve para nada.
El efecto placebo ha dado pie a otras áreas de investigación, como los efecto no determinados de un tratamiento, los cuales deben ser incluidos y tomados en cuenta por los doctores; sin embargo, esto no quiere decir que estos afectos curen una enfermedad, más bien, quiere decir que ayudan a que el paciente tenga una imagen positiva del médico y la medicina en su pensamiento.
En fin, les dejo este corto pero acertado stand up de comedia por Ben Goldacre, un médico inglés que también se dedica a promover la ciencia y a divulgar la realidad, donde habla justamente del placebo... desde un punto de vista más relajado.
Hace un año, esta sociedad organizó en el Reino Unido una sobredosis homeopática para protestar en contra del apoyo gubernamental para la homeopatía y la venta de estos productos por parte del grupo de farmacias más grande del país. Ahora, quieren que la sobredosis no sea sólo en su país, sino que el mundo (escéptico) entero se una para protestar contra el uso de productos homeopáticos y la promoción y divulgación de mentiras.
Nos manifestamos para demostrar que estos supuestos remedios son inútiles, que no deberían de ser incluidos en los servicios médicos de hoy en día, y en contra de que el gobierno gaste recursos públicos en “tratamientos” que no son efectivos.
A continuación les dejo el boletín de prensa traducido. Para aquellos que estén interesados, el jueves 13 de enero, a las 8 p.m., se realizará una reunión de escépticos en el Atrio (Orizaba 127, col. Roma, DF) para planear la sobredosis masiva homeopática que realizaremos en febrero.
Consumidores en México efectúan una “sobredosis” homeopática
Activistas por los derechos de los consumidores en México anunciaron hoy su intención de formar parte de una “sobredosis” masiva homeopática en febrero, como parte de una protesta global en contra de los remedios alternativos.
Los manifestantes en la Ciudad de México tomarán botellas enteras de píldoras homeopáticas el5 de febrero de 2011 a las 10:23 am,afuera de la Secretaria de Salud Federal (Lieja No. 7, Col. Juárez, DF) en un intento por aumentar la conciencia pública sobre el hecho de que los “remedios” homeopáticos NO son efectivos; ejerciendo presión en las farmacias y los proveedores de salud para asegurar que los productos que se vendan como tratamientos médicos en realidad funcionen.
El representante del grupo, Adán Lerma, dijo: “La mayoría de las personas no sabe la forma en la que las pastillas o píldoras homeopáticas están hechas. Son pastillas que no contienen ingrediente activo alguno pues están tan diluidas que es casi imposible encontrar una sola molécula del ingrediente activo en cada píldora. Las farmacias, los homeópatas y la Secretarías de Salud no deberían apoyar estos tratamientos inútiles, ya que son una pérdida de tiempo y dinero”
La manifestación está siendo organizada por un grupo de escépticos en el Distrito Federal como parte de la campaña 10:23 (1); una protesta global en contra de los remedios homeopáticos que se originó en el Reino Unido. Eventos similares se llevarán acabo en más de una docena de países alrededor del mundo; se han anunciado protestas en Alemania, Hungría, Australia y Canadá.
Michael Marshal, co-organizador de la campaña internacional, dijo: “ Intentamos mostrar que existe una sentimiento, cada vez más grande alrededor del mundo, de que ya se ha gastado demasiado dinero y tiempo en estos remedios homeopáticos.
En los doscientos años en los que han existido estos tratamientos, nunca ha habido algo para demostrar que funcionen; y, como no son más que agua y azúcar, ni siquiera es posible que hagan las cosas que los mismos homeópatas dicen que pueden hacer.
Miles de millones de dólares son gastados alrededor del mundo todos los años en estos remedios no efectivos, y, cuando explica qué son y cómo están hechos, la mayoría de la gente se sorprende de que estos tratamientos inútiles se sigan vendiendo al público desprevenido.”
La campaña 10:23 se lanzó hace un año en el Reino Unido con casi 400 manifestantes alrededor del país, que participaron en la “sobredosis” después de que una de las principales farmacias del país admitió que las píldoras son vendidas únicamente porque el consumidor las compra, no porque sean efectivas. (2). La campaña ha sido nombrada por el “numero de Avogadro”, una constante científica que se puede usar para demostrar que las pociones homeopáticas no contienen ningún ingrediente activo.
Aunque algunos puedan argumentar que la venta y promoción de píldoras de azúcar es inofensivo, el apoyo de farmacias yproveedores de salud a dichas pociones homeopáticas tiene terribles consecuencias. Además de socavar la confianza del público en la medicina y el consejo médico, los pacientes con condiciones serias pueden evitar buscar atención médica bajo la creencia de que la homeopatía puede tratar su condición. Una investigación hecha por la BBC, en enero del 2011, reveló que los homeópatas están dispuestos a ofrecer “tratamientos” homeopáticos no efectivos a viajeros y turistas en lugar de medicamentos reales contra la malaria (4), así como alternativas homeopáticas ineficaces a vacunas que sí salvan vidas (5).
La campaña 10:23 está organizando protestas en más de 23 ciudades en 10 países el 5 de febrero del 2011.
Notas para editores:
[1] La campaña 10:23 es una red de grupos de escépticos que busca concientizar sobre la verdad de la homeopatía, sobre cómo sabemos que no funciona y por qué es importante que los pacientes tengan la información adecuada para permitirles tomar decisiones informadas sobre su salud. http://www.1023.org.uk/ (artículo en inglés)
¿Por qué sigue existiendo esta tendencia a pensar que la ciencia y la tecnología son malas? Estoy casi seguro que no hay persona en este país que no se beneficie de los inventos científicos y tecnológicos que se han desarrollado en los últimos siglos: electricidad, medicinas, agua en casa, la televisión, el radio, Internet, la computadora, los periódicos, los semáforos, los autos, las carreteras, las construcción de casas, hasta la ropa que uno lleva puesto tiene algo de ciencia y tecnología.
Cuando la gente dice que los científicos son peligrosos sólo se me ocurren dos posibilidades: o no saben lo que están diciendo o son unos hipócritas. Si no fuera por los científicos (y la mente científica) seguiríamos viviendo cual cavernícolas, sin saber utilizar el fuego a nuestro favor.
Por otro lado, si el 86% de la gente confía más en la fe, por qué están tan llenos los hospitales. Si tienen fe, que se curen con fe, ¿no? Este es otro resultado hipócrita en mi parecer. Realmente tienen fe o sólo dicen tenerla y terminan usando los productos científicos para curarse, para mejorar en el trabajo y para tener una mejor calidad de vida (¿a caso su televisión funciona con fe?).
Además, alguien explíqueme como es posible que casi el 50% piensa que el desarrollo tecnológico es “artificial y deshumaniza” y el 77.6% piensa que deberían de haber más personas en áreas de investigación. O sea, ¿quieren más personas deshumanizadas y artificiales?
En fin, me parece ridículo, hipócrita y sin un ápice de verdad pensar que la ciencia y la tecnología son malas. En todo caso, las personas que las usan pueden ser buenas o malas. Pensar que gran parte de la población de México preferiría alejarse de la ciencia es, definitivamente, un ejemplo de cómo la educación sí ha fallado en nuestro país, que el pensamiento crítico está por los suelos y, sobre todo, que la ciencia no está transmitiendo un mensaje positivo a la sociedad.
Hace casi un año escribí sobre una manifestación (una sobredosis masiva homeopática) que se realizó en Inglaterra para concientizar a la población de la inefectividad de la homeopatía para curar enfermedades. La campaña 10:23 (haciendo referencia al número de Avogadro) se ha dedicado a promover entre doctores, políticos y el público en general la verdad alrededor de la homeopatía. Hoy planean un nuevo evento para febrero del 2011 como clausura a un año de movilización.
El sábado 5 de febrero del 2011 están planeando otra sobredosis masiva homeopática a nivel internacional. Su plan es juntar más de 10 países y 23 ciudades, más de 1023 personas alrededor del mundo, para demostrar que sí existe gente en contra del uso de la homeopatía y para concientizar al público (y esperar que algún medio de comunicación masiva se percate y reporte al respecto).
Juntémonos el 5 de febrero del 2011 a una sobredosis masiva homeopática enfrente de la nueva clínica de “medicina integrativa” del Distrito Federal.
¿Cómo funciona esto de la sobredosis masiva homeopática?
Básicamente, el punto es juntarnos en un lugar predeterminando y todos los presentes, al mismo tiempo, tomarse todas las pastillas que se encuentran dentro de un frasco homeopático.
Sin embargo, hay que tener cuidado con el producto homeopático que se escoja porque, desgraciadamente, muchos ni siquiera son realmente homeopáticos y si pueden llegar a tener alguna sustancia que pueda ser dañina. Por eso se recomienda que cada quien prepara su producto homeopático.
Por ejemplo: si quieren una “solución” para dormir, sólo tiene que tomar una gota de café y diluirla unas 30 veces (acuérdense de agitar la sustancia mucho entre cada dilución), pues como saben, según las ideas de homeopáticas, entre más diluido está el ingrediente activo, más fuerte es el efecto. (Para mayor información puede contactar directo a los de la campaña contact@1023.org.uk).
A lo largo de estos dos meses estaré escribiendo más al respecto y espero que podamos realizar algo, aunque sea una pequeña movilización.
La segunda ponencia que me gustó fue la de Marcelino Cerejido, que se tituló “México no tiene una cultura compatible con la ciencia moderna: sugerencias de qué hacer”. Durante 50 minutos, se dedicó a culpar a la religión de la situación de nuestro país.
Su argumento principal trata sobre cómo la forma de interpretar la realidad en nuestra sociedad sigue siendo a través de la visión religiosa-monoteísta-judeo-cristiana. Esta postura provoca que nuestra interpretación sea falsa y corrupta e imposibilita a la gente a entender la ciencia; la religión ayuda a crear un analfabetismo científico en la sociedad.
Cerejido dice que mientras en la religión se acepta el dogma, las revelaciones y el principio de autoridad, en la ciencia, estos principios son rechazados y se busca entender, explicar e investigar la naturaleza.
Cuando la sociedad se rige por estos tres principios, entonces es analfabeta. Lo peor, según Cerejido, es que cuando una persona es analfabeta científico, no se puede dar cuenta de que lo es y de lo que le falta; por más que uno le intente explicar, los conceptos de la ciencia van más allá de su capacidad para poder interpretar la realidad.
Su conferencia me gustó mucho: fue amena, entretenida y muy directa. Cerejido no se reservó ningún comentario y fue muy crítico de la situación actual nacional. Sin embargo, como pueden ver en el título de su ponencia, se supone que daría sugerencias para combatir esto. Sólo que el tiempo se le acabó y, al final, sólo dijo que necesitamos “usar a los investigadores”. ¿Qué puedo decir? Estoy de acuerdo, pero también hay que difundir el pensamiento crítico entre la población.
En fin, éstas son el tipo de ponencias que deberían abundar en una semana de ciencia e innovación; son el tipo de mensaje que se debería estar divulgando en la sociedad para empezar a dejar de lado el analfabetismo científico y comenzar a formar una sociedad científica general.
Lo cual me lleva a la generalidad de la semana. No voy a hablar de cada una de las ponencias que se presentaron, mas sí me gustaría comentar que fue un gran esfuerzo por parte del Instituto de Ciencia y Tecnología del Distrito Federal.
El nivel de las ponencias varió mucho. Es entendible cuando tienes oradores con premios Nobel y Príncipe de Asturias que están muy enfocados en un tema como “El papel del óxido nítrico y del GMP en la señalización celular y en el desarrollo de fármacos” de Ferid Murad o “Red de energía eléctrica globalmente conectada para la era de la energía solar y eólica de Koichi Kitazawa; o cuando tienes pláticas mucho más amplias como “La historia y el futuro del Internet” de Lawrence G. Roberts o “Retos e innovación en la salud mundial” de Joanna Rubinstein.
Además, hay que considerar que el público variaba mucho: desde alumnos de preparatoria hasta profesionales especializados en un campo.
Definitivamente, es un buen esfuerzo por parte del Distrito Federal el realizar este tipo de eventos para divulgar la ciencia al público general. Sin embargo, creo que, aunque está muy bien la divulgación, también es necesario promover el pensamiento crítico y el debate.
Intentaron crear un debate a través de las mesas de discusión. Tristemente, en éstas nunca hubo discusión: simplemente eran ponencias cortas. Sugiero páneles de discusión de dos horas, donde en la primera hora se presenten las ponencias y en la segunda se respondan preguntas en un formato de debate; donde los grupos sean menores y la interacción mayor. Y, definitivamente, deberían meter a algún ponente que hable de pensamiento crítico, de los errores de nuestro cerebro, del escepticismo, de las falacias lógicas y del pensamiento libre y racional.
El final de La semana de la Ciencia y la Innovación llegó. Fue una semana pesada, interesante y llena de conocimiento y sorpresas. El último día versó alrededor de la educación y la ciencia: tema de suma importancia, sin duda alguna, para el avance de nuestra sociedad.
La conferencia de Rosaura Ruiz fue una ponencia aguerrida, directa y clara con respecto a “Una ciudad educada en ciencia”. Ruiz es la Directora de la Facultad de Ciencia de UNAM y, seguramente, desde ese puesto entiende la importancia de la ciencia en nuestra educación.
Aclaró puntos importantes, por ejemplo, que hay datos y teorías científicas que ya no deberían estar en discusión, como la evolución y las dudas que dibujan los creyentes religiosos. También mencionó que el conocimiento científico es un derecho humano y que ayuda a que los ciudadanos tomen mejores decisiones.
Habló de que en México tendemos a usar la ciencia para resolver problemas, pero que no entendemos que el invertir en ella también ayuda a preveer problemas como los desastres que suceden en el país.
Sin embargo, esperando una respuesta crítica hacia la nueva clínica de “medicina integrativa” que está a punto de abrir el Distrito Federal, le pregunté:
¿Cómo educar cuando el gobierno apoya prácticas pseudo-científicas como la “clínica médica” donde “curan” con homeopatía y acupuntura, como es el caso del Secretario de Salud del DF? (les dejo el audio a continuación).
Para empezar, el maestro de ceremonias decidió editar (por no decir censurar) mi pregunta, como podrán escuchar. Aparentemente, están tratando de proteger al Secretario de Salud, pues no lo quisieron mencionar.
Pero lo que más me sorprendió fue la respuesta de ella. Al parecer, la Directora de la Facultad de Ciencias de la UNAM cree que la acupuntura sí funciona y la prueba está en que tiene miles de años de existencia, disque curando gente.
“El conocimiento científico tiene que respetar otras formas de conocimiento. La acupuntura, por ejemplo, es un conocimiento milenario de Asia, de países como China y Japón. Muchísima gente, ellos se han curado con estas tecnologías. Yo creo que también tenemos que respetar los conocimientos de otros seres humanos…”
Para empezar, decir que la acupuntura es válida porque es milenaria es una apelación a la tradición (o falacia de antigüedad). Además, supongo que no ha leído las investigaciones controladas y en condiciones experimentales donde se demuestra que la acupuntura no tiene propiedades curativas.
Estoy de acuerdo en que se deben respetar las creencias de otros seres humanos, pero no por eso el gobierno tiene que abrir clínicas para “tratar” a pacientes con estos fraudes.
Estando en una ponencia sobre educación científica, uno esperaría que los datos y comentarios que se hacen tuvieran bases y evidencias para respaldarlos: ¿Qué evidencia tiene Rosaura Ruiz para decir que la acupuntura sí funciona? Y por evidecia me refiero a experimentos con variables controladas, doble ciego (de preferencia), no anécdotas y cuentos chinos.
¿Si los sacrificios humanos siguieran practicándose, habría que respetarlos y dejar que el gobierno abriera clínicas de sacrificios? Digo, también son prácticas milenarias y, seguramente, les atribuían propiedades medicinales.
La verdad es que me dejó un poco confundido su respuesta. Al principio parece defender la acupuntura, pero luego habla del peligro de los productos milagros (muy parecido a la respuesta del Secretario de Salud, por cierto), y aboga por una cultura y educación científica. Tengo que suponer que no ha leído los experimentos científicos alrededor de la acupuntura y que se está dejando llevar por las creencias populares (lo cual es ridículo, creo yo). Espero que lea al respecto y cambie su pensar, como todo buen científico debe hacer ante la evidencia.
Como muchos saben, ésta es la Semana de la Ciencia y la Innovación organizada por el Instituto de Ciencia y Tecnología del Distrito Federal (ICyTDF) en la Ciudad de México. Durante la semana, se presentarán científicos que han sido galardonados con el Premio Nobel, con el Premio Príncipe de Asturias y reconocidos investigadores nacionales. Cada día está dividido por un tema y, hoy, como tema principal, fue el de salud.
En este momento sólo me voy en enfocar en una sola plática; aunque debo decir que, en general, las conferencias han estado de muy buen nivel y la organización ha sido muy buena.
Como buen escéptico, y teniendo al Secretario de Salud enfrente, le pregunté: ¿Qué se está haciendo para combatir las terapias pseudo-científicas (homeopatía, acupuntura, ozonoterapia, etc.) que atacan y aumentan día a día en nuestro país y ciudad?
Y su respuesta fue: “Bueno, primero decirle que la homeopatía y acupuntura no son pseudo-científicas, al grado de que en el Instituto Politécnico Nacional pues la homeopatía y la acupuntura están completamente reconocidas…” (¿alguien dijo falacia lógica, acaso?)
Sí, así como lo leen (u oyen pues les dejo la grabación). Nuestro Secretario de Salud en el Distrito Federal no tiene la menor idea de lo que dice.
Obviamente, no está enterado de lo que las publicaciones alrededor del mundo han descrito; no sabe lo que está sucediendo en países como Inglaterra donde intentan eliminarla por completo del sistema de salud público; no está versado en la literatura científica-escéptica; y, definitivamente, no está entrenado en la Medicina Basada en la Ciencia, de lo contrario no podría creer en sus propias palabras. (Por si el secretario lee esto, aquí le dejo unpost donde expongo las principales investigaciones sobre homeopatía donde se demuestra que no sirven más allá de un placebo, si quiere, también le escribo uno sobre acupuntura.)
El señor Armando Ahued Ortega, desde su posición como político y parte de un gobierno, apoya abiertamente las pseudo-ciencias. Además, se congratula de ello y nos anuncia que “el Jefe de Gobierno (Marcelo Ebrad) me instruyó para que estableciéramos la primera clínica de medicina integrativa en la Ciudad de México; cosa que estamos ya trabajando…”
No basta con que crea en ideas arcaicas y sin fundamentos científicos, además tiene el descaro de estar feliz porque pronto comenzarán a tratar a pacientes con píldoras de agua, agujas y no se qué otra creencia vacía de ciencia.
¿Cómo es posible que se permita que tal clínica abra sus puertas? Lo que está propiciando es que la gente deje de ir a un médico de verdad para curarse y vaya con un chamán, brujo o pseudo-doctor, a ser engañados y a enfrentar una posible muerte sin saberlo.
En entrevista, después de la mesa de discusión, Ahued dijo “Mucha gente dirá: en lugar de tomar un medicamento, pues me voy a la medicina integrativa como homeopatía, acupuntura, etc”, pues sí, si la gente no sabe que es un engaño (porque el gobierno lo promueve), claro que lo dirán.
Eso sí, la clínica va a ser en una “casa preciosa, un centro de salud que tiene 102 años de existir y está atrás del metro San Cosme; lo estamos remodelando, y va a ser la primer clínica de medicina integrativa donde van a poder tener acupuntura, homeopatía, herbolaría y fitoterapia; gratuitamente, todos los que tengan… el servicio medico que da la Ciudad de México”
Pues yo voy a un hospital moderno, con ciencia como respaldo, para curar mis enfermedades, no a una vieja casa en San Cosme llena de magia y engaños. ¿Qué tipo de argumento es ése, por favor? Antigüedad, popularidad… No sólo no sabe de Medicina Basada en Ciencia, no sabe de lógica y falacias. Además, en la entrevista, mencionó que se van a gastar 18 millones de pesos en la remodelación y el equipamiento de la clínica.
Y luego intenta modificar mi pregunta: “yo creo que esta pregunta se refería a todos los productos milagros y a todas estas pseudo-terapias que realmente son un engaño, por ejemplo: compre este aparato o úntese esta crema en el abdomen y sin hacer nada va a bajar 10 kilos y 20, ¿no? Es un engaño…” Irónico, ¿qué más puedo decir?
Claramente especifiqué a la homeopatía y a la acupuntura porque son los productos milagros con mayor difusión (hasta del gobierno, aparentemente).
Simplemente es vergonzoso, escandaloso, atroz, indignante e intolerable que alguien que se supone es experto en un campo crea en la magia “milenaria” y la pomocione, pero aun más es que Marcelo Ebrad dé pie a que se abran clínicas para engañar a la gente, y, aun peor, es que en un coloquio de científicos, la gente le haya aplaudido a este señor en lugar de abuchearlo y, además, inauguren y promueven una exposición tan sesgada (anti-farmacéuticas) como la de la fitoterapia –dejaré para otro post la explicación de la fitoterapia.
Después de la conferencia de Bonfil, habló Estrella Burgos. Ella es conductora de radio, directora de la revista ¿Cómo ves? y se ha dedicado a la divulgación de la ciencia en su vida profesional. Su plática se tituló “Mujeres en la ciencia… ¿una minoría? y creo que fue de las que más me gustó.
Viniendo de una familia donde el feminismo siempre ha estado a flor de piel, sólo puedo decir que entiendo perfectamente de que está hablando. Además, este tema también se discute en otros foros, por ejemplo, en TAM.
La plática comenzó con dos simples preguntas :
¿Pueden nombrar cinco mujeres en la ciencia internacional?
¿Pueden nombrar cinco mujeres en la ciencia mexicana¿
… les doy unos minutos para contestar las preguntas…
Si no lo lograron, no se sientan mal (bueno, sí ,por no saberlo) pues entre los 120 integrantes creo que apenas logramos mencionar a cinco internacionales y de las mexicanas, tal vez llegamos a tres.
El problema no es tanto que no sepamos los nombres de mujeres destacadas en la ciencia (o cualquier otro campo); el problema es que esto sucede porque, por un lado, son pocas pues la historia ha golpeado mucho a la mujer y, por el otro, siguen siendo detenidas en su crecimiento. Basta con ver los números (que nos presentó Estrella) para entender la situación nacional e internacional.
Según la UNESCO, el 25% de la población científica está constituido por mujeres a nivel mundial, en Latino América son alrededor el 46%, en E.E.U.U. son 22%, en Asía 15%, en Europa 32% y en África 29%.
En México, la mayoría de las mujeres en las ciencias están en el campo de la salud (60% en el campo son mujeres) y sólo un 26% y un 46% están en las ciencias agropecuarias y naturales, respectivamente.
Podríamos pensar que en nuestro país no está nada mal la situación, es más, las cifras del CONACYT muestran que ha ido aumentando el porcentaje de mujeres en los campos científicos: en 1984 las mujeres representaban el 19%, en 1995 el 24% y en el 2000 el 30%.
Sin embargo, esto sólo cierto hasta cierto punto. Burgos decidió averiguar cómo se distribuían estas mujeres según su nivel en el Sistema Nacional de Investigadores y ¿qué creen? pues que de los tres niveles (siendo el tercero el de mayor ingerencia) el 30% son mujeres en el nivel 1, el 22% en el nivel 2 y sólo el 15% en el nivel 3. En otras palabras, en aquellos puestos de mayor importancia, donde las decisiones sobre el país y la ciencia se llevan a cabo, las mujeres son una apabullante minoría.
Éste es un claro ejemplo del Techo de Cristal. Por fuera, las estadísticas parecen muy bonitas, pero una vez adentrándose nos podemos dar cuenta que existe una gran barrera producida por el machismo que tanto nos encanta en la sociedad mexicana. Para muestra basta un botón: en el coloquio, de los 120 asistentes, sólo 15 eran mujeres; y ni qué decir del número de ponentes mujeres: solamente 1.
Esto devela muchas preguntas y tendría que llevarnos al cuestionamiento de por qué está así la situación y cómo mejorarla.
Recuerdo que en TAM 8 el mismo tema salió varias veces en las pláticas, pero al hacer números, entre los presentes y en la ponencias, los porcentajes eran muy similares entre sí. Sin embargo, también se mencionó que era la primera vez (en ocho años) que habían tantas mujeres en el público. ¿Esto quiere decir que en 7 años más habrá mayor equidad en coloquios como éste?
Si queremos un México democrático y libre, todos los ciudadanos tienen que poder tener las mismas oportunidades y no deben estar limitados por la sociedad misma.
Espero que en un futuro estemos más concientes de estas barreras a las que nos enfrentamos. Hay que buscar más ponentes y público femenino, porque de que las hay, las hay.
Antes que nada, un gran reconocimiento a nuestros amigos de Ateos desde México por organizar el evento. En mi opinión, el coloquio fue todo un éxito, la ponencias fueron de muy buen nivel y lograron superar tanto mis expectativas, como la de muchos más.
El coloquio fue un punto de reunión para ateos, escépticos, científicos y libre pensadores. Fue un evento que logró juntarnos; donde pudimos compartir nuestras ideas y conocer a gente nueva. Siempre es grato poder asistir a lugares donde no hay que estar dando explicaciones del porqué uno es ateo o escéptico, sino donde podemos discutir lo que cada quien está haciendo desde su blog o columna o en sus pláticas o en su casa con su familia. Además de socializar y conocer a personalidades del mundo escéptico-científico-ateo.
Ahora sí, sobre las conferencias. En total se presentaron 10 oradores en 9 pláticas y al final hubo una mesa redonda con todos los oradores. Los temas fueron bastante variados (astronomía, biología, equidad de género, etc) aunque nunca perdieron el hilo central del coloquio: el ateismo, especialmente en México.
La primera plática fue la de Dan Barker. Barker fue evangelista cristiano, misionero (2 años en México) y compositor de música religiosa hasta que comenzó a leer a autores no cristianos y poco a poco fue cambiando de opinión hasta anunciar su ateismo públicamente (hasta en el Show de Oprah habló de su transformación). Fue de esto que nos platico; su cambio y de lo que hace hoy en día desde la Fundación para la liberación de la religión (Freedom from Religion Foundation).
Lo que más me interesó fue el trabajo legal que realizan en EEUU. Constantemente están demandando al gobierno por trasgredir la constitución al no separar la religión del estado. Hace poco ganaron una demanda contra el Día de la Oración (National Day of Prayer) pronunciado por los presidentes una vez al año.
Después de la plática me comentó que también han tratado de quitar la frase “In God We Trust” (En Dios Confiamos) de todos los billetes de dólar, pero la jueza rechazó la demanda porque, según ella, es tan sólo una frase y no tiene nada que ver con religión. Al ver mi cara de “what?”, me comentó que ellos tampoco entendieron la decisión, así que trataron de ir a la suprema corte, ellos ni siquiera aceptaron su petición de demanda.
Está muy interesante que este grupo esté demandando a su gobierno; imagínense si pudiéramos hacer lo mismo en nuestro país: vivir en un país donde los gobernantes no tomen decisiones basadas en la moral católica (como en el caso de la Interrupción Legal del Embarazo, la eutanasia, las violaciones, en fin, todos hemos escuchado de las atrocidades que se viven por las supuestas leyes morales que dictan en muchos de nuestros gobernantes), sino donde las decisiones tienen bases en evidencia e investigación y donde esas decisiones realmente le hace un bien a la sociedad. ¿No es lo que todos quisieramos?
Martín Bonfil Olivera también nos dio una plática muy interesante. Él es autor, columnista del Milenio, divulgador de la ciencia. Su plática versó alrededor del derecho a no ser creyente y a porqué la religión sí es un obstáculo en la ciencia. Hizo su caso sobre como la religión busca dictar la forma de pensar y la ciencia deja las decisiones en nosotros mismos. También habló de ciertas falsas ideas que se tiene de la ciencia como que ésta es un castillo de naipes y que la gente cree que porque quitas una carta todo se derrumba, sin entender que la ciencia es un cuerpo de información en constante modificación y todo el conocimiento que contiene no está amenazado por un error o por una teoría incompleta.
Bonfil creó muy bien su caso sobre como estorba la religión a la ciencia. Según él hay dos formas: la directa y la indirecta. Ejemplos como el aborto, la anticoncepción y la eutanasia para una obstrucción directa y la difusión del pensamiento mágico, las ideas místicas y la credulidad como ejemplos indirectos. Como bien dijo: la religión “está erosionando el pensamiento crítico de nuestra sociedad” lo que conlleva a que se cree un nicho (o mercado) de credulidad y tengamos un boom de productos milagro (como las pulseras para incrementar el balance, la homeopatía o el BonBalm).
Y no puedo pensar en una mejor forma de expresar el daño que causa la religión en nuestra sociedad (en todas las sociedades). Su plática fue un buen ejemplo de lo que la divulgación de la ciencia intenta lograr en la población y de cómo se debería de hacer. Si no han leído su blog o sus columnas se los recomiendo ampliamente.
Continuaré hablando más de las pláticas en un siguiente post.
Recientemente escribí un post sobre porqué buscar informar sobre la pseudo-ciencias, los fraudes y las charlatanerías. Creo que la respuesta termina recayendo en una necesidad personal y un sentido de ética universal. Es un camino difícil, pero necesario.
También escribí sobre el hecho de que en el Instituto Politécnico Nacional (México) se promoviera y enseñara una pseudo-ciencia como la homeopatía y de los problemas que esto trae.
Ahora, en la Universidad de Zaragoza, España decide aceptar una cátedra de homeopatía patrocinada por la farmacéutica Boiron. Ante tal tontería, la comunidad comienza a organizarse para evitar esto. Les dejo a continuación el manifiesto que se escribió y, si están de acuerdo, no duden en firmarlo y difundirlo (abajo les dejo el link).
Después de que en México se organizan conferencias de astrología en la UNAM, se enseñan pseudo-ciencias en el IPN, se venden charlatanerías de esquina en esquina, y se usan los detectores moleculares para "protegernos", no estaría mal reaccionar de forma parecida.
Ante la cada vez más abundante proliferación de conferencias, cursos, seminarios y todo tipo de actividades que diferentes corrientes pseudocientíficas están desarrollando dentro del marco de las universidades españolas y latinoamericanas, tendencia que cristaliza en la reciente creación de una Cátedra de Investigación sobre Homeopatía en la Universidad de Zaragoza, los abajo firmantes (científicos, profesores, alumnos y ciudadanos en general) nos vemos en la necesidad de manifestar lo siguiente: La colaboración entre la Universidad y la Empresa, así como con otros organismos y agentes sociales es enriquecedora, productiva y debe ser considerada como una de las prioridades de la política universitaria. Los acuerdos y contratos para la transferencia de resultados de la investigación a la empresa privada pueden representar una importante fuente de financiación para las universidades públicas; los cuales, desarrollados convenientemente, permiten una mayor productividad científica y la optimización de las aplicaciones de tal actividad. Sin embargo, creemos que no es justificable que la Universidad busque vías de financiación a cualquier precio, y aún menos si con ello pervierte su filosofía y fines fundamentales.
La Universidad Pública, como cualquier otro organismo de la administración, debe estar al servicio del ciudadano, manteniendo un contacto permanente con la sociedad de la que forma parte, mediante una comunicación constante que permita la sintonía entre el mundo universitario y las necesidades sociales. Para cumplir estos objetivos, la Universidad debe ser un adalid en lo referente a innovación y a exploración de nuevos caminos para el conocimiento. La Universidad nunca debe ser una estatua, sino una animación en constante movimiento.
No es posible entender la función investigadora y el compromiso social de la Universidad sin la imbricación con su papel fundamental en la formación de ciudadanos libres, capaces de enfrentarse al mundo mediante una mentalidad crítica que les permita escapar de las cadenas de la irracionalidad, la superstición y la ignorancia. Esta función docente, completamente consustancial a la institución universitaria, va más allá de las aulas, al representar la Universidad un referente en cuanto a conocimiento y racionalidad para toda la sociedad.
En este sentido, la Universidad juega un papel muy importante ante el avance que en la sociedad contemporánea están teniendo determinadas corrientes anticientíficas y antirracionales, que pueden suponer un significativo retroceso hacia el oscurantismo y la superstición, algo que se encuentra en el polo opuesto de los objetivos universitarios. Nos preocupa, como universitarios y como ciudadanos, que bien entrado el siglo XXI cada vez prolifere un mayor número de terapias más próximas a la magia que a la medicina, en muchas ocasiones amparadas por instituciones y empresas médicas profesionales; nos preocupa que presidentes de gobierno consulten astrólogos; que pulseras mágicas declaradas oficialmente fraudulentas sean portadas por ministros de sanidad y constituyan el regalo más vendido de las últimas navidades; que cada vez haya más ciudadanos que crean firmemente que las vacunas son tóxicas y nefastas para la salud; que aumente el número de enfermos que abandonan el tratamiento médico para abrazar alternativas esotéricas; nos preocupa muy seriamente que gran parte de la población vuelva a confiar más en los curanderos que en la medicina científica.
Nos preocupa que la Universidad pueda convertirse en un mercadillo que de cabida a cualquier alternativa irracional al conocimiento científico. Sólo una mal entendida apertura de mentalidad puede justificar que se enseñe alquimia en las Facultades de Química, ufología en las de Física o el diluvio universal en las de Historia. Ofrecer el foro universitario a las pseudociencias, en igualdad de condiciones con el conocimiento racional, no se traduce en ningún enriquecimiento cultural, sino en una validación universitaria de la superstición y la charlatanería. Difícilmente podremos educar a nuestros hijos sobre la inexistencia de bases empíricas en la predicción astrológica si van a encontrar en el campus universitario cursos de postgrado en astrología.
Reza una de las máximas en ciencia que la razón no debe aceptar algo como cierto sólo porque lo afirme mucha gente o porque lo suscriban personajes importantes, y que siempre es necesario detenerse ante cualquier afirmación y dudar sobre si es o no cierta. Esto obliga a actuar mucho más despacio, a sopesar cuidadosamente las opciones, a avanzar con cautela ante cualquier tipo de propuesta. Y esta es una de las cosas que creemos firmemente que debe enseñarse en las universidades.
Por todo ello, nos preocupa que la Universidad de cabida a cursos sobre acupuntura, a conferencias sobre creacionismo, a seminarios sobre astrología y a cátedras sobre homeopatía. Nos preocupa especialmente si no se enfocan como un debate crítico y un análisis racional, sino con un presupuesto de funcionalidad y validación científica de los que no sólo carecen, sino que están en frontal oposición al espíritu crítico universitario.
En el caso concreto de la homeopatía, aunque de igual aplicación para el resto de pseudociencias, no se ha demostrado científicamente ni su fundamento teórico (que contradice nuestros conocimientos sobre química y medicina más elementales), ni su efectividad más allá de un placebo. Décadas atrás, se destinaron importantes estudios a buscar una posible base en los postulados homeopáticos, los cuales no han variado significativamente en doscientos años, base que jamás se encontró.
Nos resulta extremadamente paradójico que mientras gobiernos europeos retiran fondos y apoyos estatales a la práctica homeopática, en España se instauren cátedras dentro de las universidades públicas. El aval que esto supone, sitúa a la homeopatía, a la astrología o al espiritismo dentro de la categoría de disciplinas universitarias; máxime cuando no nos encontramos exclusivamente ante una actividad de investigación sobre un fenómeno dudoso, sino ante una institucionalización dirigida a la formación y divulgación de estos postulados.
Consideramos por último, que si bien está justificado profundizar y destinar fondos a cualquier aspecto que pueda ser investigado, la especial situación económica actual convierte la inversión de esfuerzo y medios en este tipo de disciplinas totalmente desacreditadas en un acto de puro despilfarro de recursos, que podrían emplearse en líneas de investigación y docencia muchísimo más prioritarias.
Las personas que desde distintos estamentos y colectivos de la sociedad suscribimos este manifiesto, deseamos llamar la atención sobre este importante aspecto al conjunto de la población y, especialmente, a las autoridades académicas y gubernativas, confiando en que la razón acabe imponiéndose sobre la superstición y el oscurantismo.
Desde hace un par de semanas me he estado cuestionando el porqué difundir el pensamiento crítico y la ciencia y, la verdad, aún no puedo contestarme la pregunta.
De entrada pareciera que es muy sencilla la respuesta: porque hace mucha falta en este mundo; porque la falta de ellos son dos de las razones por las cuales estamos como estamos; porque ya no se enseña en la escuela, pero es necesario que se siga divulgando.
Sin embargo, estas respuestas ya no parecen ser suficientes para mí. Como buen psicólogo (pues eso dice un papel que soy) pensé en que, tal vez, la respuesta se encontraba dentro de mí y no en el mundo: porque tengo una necesidad de expresar mis pensamientos, compartirlos con mis amigos y colegas; tal vez porque tengo un complejo de salvador y me reconforta saber que chance alguien ha leído algo de lo que he escrito y se ha cuestionado a sí mismo; tal vez porque mi carrera como educador (dando una clase de pensamiento crítico en preparatoria) fue cortada apenas pasado un semestre por ser demasiado crítico y es mi forma de cerrar el ciclo.
Tal vez, no son más que excusas para evitar pensar que en realidad se trata de una forma más de alimentar mi narcisismo.
Mas, al final, sigo manteniendo la misma pregunta: ¿Por qué divulgar el pensamiento crítico y la ciencia?
Si analizo la situación de mi país (México) y, generalizando, la del mundo, a la mayoría de la gente parece no importarle saber o entender de ciencia, de pensamiento, de entendimiento del mundo natural, de la lógica y sus falacias, de cómo argumentar. Pareciera que a la mayoría de las personas lo único que les interesa es pasar por la vida sin problemas, sin muchos cuestionamientos, sin entender cómo las cosas funcionan. Creo que muchos podrán estar de acuerdo conmigo; creo que muchos no lo estarán.
La verdad es que no sé. Me parece que al final todo se reduce a la pregunta ¿por qué me importa que los demás sepan o se enteren de las pocas cosas que el humano sabe?
¿Por qué me importa a mí? Qué más me da si los otros saben que la homeopatía no funciona: yo lo sé y no la uso. Qué más me da que los otros crean en fantasmas: a mí no me perjudica. Qué más me da que la gente vaya con psíquicos, con quiroprácticos, con acupunturistas, con tarotistas, con profesionales del engaño y el fraude: yo no los busco.
¿No debería de bastar con que yo, como individuo, me cuide de las trampas? ¿Qué no cada quien debería de preocuparse por investigar en lo que se mete o lo que cree o lo que hace? ¿Por qué tengo que preocuparme por lo demás?
Podría argumentar que debería de preocuparme por aquellos que quiero y amo; ok, entonces procuraré informar aquellos cercanos a mí de las mentiras y las trampas que conozco; de la misma forma que procuro informarles de mis logros, miedos, tristezas… mi vida en general, pero nada más. ¿Por qué habrían de importarme los millones de mexicanos que viven día a día sin preguntarse o cuestionarse sobre cosas como la homeopatía?
Si ellos no están suficientemente interesados en averiguar ¿por qué debería de estar yo interesado en proporcionar esa información?
Donne escribió:”Ningún hombre es una isla por sí sólo… porque yo estoy involucrado en la humanidad”. Sin embargo, la sociedad, en general, se comporta como una serie de islas individuales. Sí somos hombres-isla interesados en nuestro propio bienestar. ¿Por qué habría yo de ser diferente?
Muchas veces he bromeado con mis amigos sobre que si quisiéramos hacernos millonarios haríamos un fraude piramidal, envuelto en un manto religioso, en el cual se vendiera un producto milagro (proveniente de los Mayas o los Olmecas), el cual curara absolutamente todo y sólo por esta ocasión lo pudieran conseguir por 199.99, más gastos de envío.
Lo triste es que es verdad. Sí realmente quisiéramos hacernos millonarios haríamos algo así. No tendríamos remordimientos, ni culpa, ni problemas éticos, pero no es así. Algo dentro de nosotros nos impide llevar acabo este ardid. ¿Por qué?
No sé el porqué, pero sí sé que es por esa misma razón que me preocupo por investigar, es por eso que cuestiono todo lo que se me pone enfrente, es por eso que tengo la necesidad de compartirlo y es por eso que escribo un blog.
Sin embargo, sigo sin saber por qué tengo esa necesidad.
Lo irónico de todo esto es que, al final de la historia, no somos más que un pequeño planeta, alrededor de un sol mediocre, a la orilla de una galaxia promedio, flotando entre millones de otras galaxias, en un universo que no conocemos (o conoceremos)… un pálido punto azul, diría Carl Sagan.
Las guerras siguen y seguirán, la pobreza existe y existirá, la ignorancia es y será. El humano seguirá y desaparecerá, entonces ¿por qué preocuparnos por la divulgación de la ciencia y el pensamiento crítico?
Últimamente han salido muchas notas sobre Objetos Voladores no Identificados, empezando por el comentario de Stephen Hawking y la vida extraterrestre, las pláticas que se dieron en el Press Club (ver video), la supuesta embajadora de la ONU para el futuro encuentro con vida extraterrestre y la noticia de OVNIS volando sobre y cerrando el aeropuerto en China.
La verdad es que este tema tiene muchas vertientes y constantemente se está hablando de supuestos avistamientos de extraterrestres o de observaciones de algún OVNI. No es algo que me llame mucho la atención, pero el otro día leí un comentario burlón que decía algo así como que ahora los escépticos dirán que los OVNIS están hechos en China y me empujó a escribir algo sobre el tema.
Me gustaría empezar por las cuatros letras de la sigla. Como todos sabemos, significa Objeto Volador No Identificado, sin embargo, hoy en día se les asocia con visitantes de otros planetas y siempre se tiende a olvidar que un objeto que vuela puede ser cualquier cosa, algo completa y absolutamente mundano.
Si alguien va caminando por la calle y yo aviento una pelota, para esa persona, en primera instancia, lo que vio fue un Objeto Volador No Identificado; después, analiza y ve que es una pelota, volviéndose así un Objeto Volador (Sí) Identificado.
Muchas veces se les olvida que los OVNIS son únicamente algo que está en el cielo a lo que no le podemos dar un significado concreto. Pero no hay por qué saltar inmediatamente a la conclusión de que todos los Objetos Voladores No Identificados son naves espaciales.
OVNI ≠ Nave Extraterrestre
Hace poco leí una nota en FOX NEWS (¿qué raro, verdad?) donde hacían un gran esfuerzo para hacer parecer que estas dos opciones son sinónimos. Escriben “We're talking about unidentified flying objects, as simple as that," Salas told FoxNews.com. "They're often known as UFOs, you could call them that”. (Simplemente estamos hablando de Objetos Voladores No Identificados. Salas comentó a FoxNews.com. Frecuentemente son conocidos como OVNIS, también se les puede llamar así.) Todo esto está en el mismo párrafo, por cierto.
Es claro que intenta meter las siglas pues es más fácil pensar en aliens con ellas que con la frase completa. Pero como bien dice, sólo están hablando de algo que vieron en el cielo que no pudieron entender; en ningún lado menciona que hayan sido seres extraterrestres. Claro que no sería noticia si la cadena dejara la nota tal y como sucedió. A nadie le interesaría leer de alguien que vio algo en el cielo sin saber que era; es más interesante pensar que fueron extraterrestres.
Gracias a este tipo de edición periodística, mucha gente hace la similitud inmediatamente sin pensarlo dos veces. Como dije, no hay que saltar a conclusiones.
Luego tenemos a todos aquéllos que creen que los extraterrestres sí nos visitan constantemente, pero son capturados, escondidos y abolidos por el gobierno de Estados Unidos o las Naciones Unidas o los Masones o el “verdadero” gobierno mundial. En otras palabras, aquéllos que creen en una teoría de conspiración para encubrir a los supuestos extraterrestres.
Estas personas insisten en que los aliens caminan entre nosotros o nos vigilan y estudian y que ellos los han visto porque son pilotos de avión o algo parecido. Sin embargo, jamás han mostrado evidencia física de un cuerpo extraterrestre. A lo mucho, muestran fotos borrosas o videos con mucho movimiento donde no se puede distinguir lo que se está viendo.
Uno pensaría que en una época donde todos (o casi todos) cargan algún tipo de cámara fotográfica o de video con ellos, habría mejor material visual, pero no. Seguimos recibiendo los mismos videos borrosos y obscuros, donde lo que se ve podrían ser muchas cosas o, simplemente, son luces completamente descontextualizadas (lo mismo pasa con la Cirptozoología, por cierto).
Por ejemplo, el video de los supuestos aliens que cerraron un aeropuerto en China que salió hace un par de días. Son una luces verdes en movimiento. Luces en total obscuridad.
Un poco de sentido común nos debería llevar a concluir que son, simplemente, luces verdes en la oscuridad, no aliens. Podríamos explicar las luces como focos en la parte superior de una serie de torres; podrían ser globos de papel verde con una velita adentro (globos de Camboya); podrían ser los focos de una ala de un avión; podrían ser fuegos artificiales baratos (de por sí no tiene sonido el video, así que no sabemos si hay o no explosiones); podrían ser globos meteorológicos. En fin, podemos pensar en muchas otras opciones antes de saltar a la conclusión de que es una nave extraterrestre.
Esto me lleva a un tercer punto. El material fotográfico y de video que se ha entregado como “prueba” de la existencia de extraterrestres entre nosotros siempre tienen las mismas características: son borrosos, difíciles de entender, sin contexto alguno para saber las dimensiones y con mucho movimiento de la cámara.
Hoy en día las cámaras de video y fotografía tienen enfoque automático, así que ya no hay razón para que el material esté borroso, a menos que sea a propósito para que no se entienda completamente lo que se está viendo. Lo mismo pienso del movimiento de cámara; no puedo entender que la gente no pueda mantener completamente quieta la cámara. Piensen: esta es la mejor evidencia de un alien entre nosotros; allí está enfrente de ustedes y, a la hora de grabar, todo sale borroso y movido… Han perdido la oportunidad de su vida. Por favor, mantengan la cámara quieta ya no es tan difícil. Además así será más fácil entender lo que estamos viendo y darnos cuenta que tal vez no es un extraterrestre: es algo complemente mundano (la otra opción, un poco menos amigable, es atrapar al supuesto alien).
(Aquí parece que son basura del lente, no naves volandoras, ¿no?)
Cuando el material no tiene contexto, uno no puede juzgar el tamaño, la velocidad, la distancia o la dirección del objeto volador. Esto hace que un Frisbee parezca más lejano de lo que está, o que un avión este más cerca de lo que parece. Por esta falta de contexto la gente puede confundir a la Luna o a Mercurio con objetos voladores, o creer que un par de luces, a uno cuantos metros de ellos, están a miles de kilómetros “volando”.
Y por último, hoy en día una foto o video ya no puede ser considerada como evidencia física pues es demasiado fácil modificarlos y hacer que se vean reales. En serio, tener un fondo borroso y subexpuesto con una “nave” lanzando una luz, no es tan difícil de hacer en mi computadora y sí, siempre hay gente dispuesta a hacerlo por un poco de atención. Recuerden los círculos en los cultivos. Sí, todo fue una gran broma.
Además, es impresionante ver la historia de la llegada de los extraterrestres a nuestro mundo. Antes no eran aliens los que se llevaban a la gente para hacerle pruebas; antes eran demonios, brujas, duendes, espíritus o fantasmas.
Conforme se fue desarrollando la ciencia ficción los humanos comenzaron a incorporar a los ETs en sus fantasías. Los demonios se volvieron seres de otro planeta. En un principio tenían formas y colores distintos. Después Hollywood nos hizo el favor de darles una forma más humana de color gris o verde y a un reportero se le ocurrió llamarles platillos voladores y desde entonces todas las supuestas naves que nos visitan tiene esta forma. Nunca se les ha ocurrido que tal vez, si llegaran a venir los aliens, su naves serían completamente diferentes a como las pensamos o tal vez son cohetes como los nuestros y no discos. Sin olvidar que tal vez se comunicarían a través de otro medio primero, por ejemplo ondas de radio (pues es una tecnología que tenemos y es mucho más arcaica y fácil de obtener y usar y que sí entenderíamos). ¿Recuerdan Contact de Carl Sagan? ¿Por qué viajar miles de kilómetros y no mandar primero un mensaje diciendo hola?
En fin, en lo personal sí creo que hay vida, a parte de nosotros, en este universo. No estoy seguro de que haya vida inteligente. Lo que me lleva a otra nota que salió en el Universal donde hablan sobre Frank Wilczek (premio Nobel de química 2004). En una entrevista, el químico se aventura a decir que es posible que haya vida incluso en nuestro sistema solar.
Esto es muy posible, hoy sabemos que la bacterias extremófilas puede sobrevivir las temperaturas del espacio, la radiación del sol, y las velocidades de los cometas. Por eso es una buena apuesta pensar que sí hay vida en otros planetas cercanos, pero no lo sabemos todavía y, definitivamente, no serán marcianos verdes en platillos voladores con lucecitas y botones ochenteros.
Por eso, tampoco creo que sea necesario tener un “embajador de los aliens” en las Naciones Unidas, ¿verdad? ¿Qué va hacer, sentarse en su escritorio a esperar que le llamen por teléfono?
Realmente espero que sí haya vida inteligente en algún lugar y en un futuro hagamos contacto (espero estar vivo cuando eso suceda). Creo que pensar que el humano es el único ser “inteligente” en el universo es descabellado y egocéntrico. Sin embargo, mientras no haya evidencia real, por ejemplo, el cuerpo y la nave de uno de estos seres, no me dejaré llevar por unas cuantas fotografías borrosas y unos videos oscuros y en movimiento. Mejor leo ciencia ficción y me divierto con esas aventuras imaginadas que no buscan engañar al público (como FoxNews).
Siempre hay que recordar que, como diría Sagan, las "afirmaciones extraordinarias requieren evidencia extraordinaria", en otras palabras: los cuerpos y máquinas, no unas cuantas fotos En fin, por lo que a mi concierne, los marcianos sí llegaron bailando cha-cha-cha y sí están hechos en China pues son inventos humanos. De lo contrario, llegarían bailando el hit del momento de su planeta y con naves hechas allá...
____
Update: Acaba de salir una nota en El Universal titulada: "Alemania abre doctorado de vida extraterrestre". Aunque parece que el posgrado investigará a los aliens, en realidad hablan de un doctorado para investigar la posibilidad del humano para vivir en el espacio. ¿Acaso estarán buscando un mayor número de lectores de la nota con este título?