27/09/10

De religión, política y algo más… ciencia

Generalmente no hablo de política y religión en mi blog, a excepción de una cuantas veces, y esta es una de esas veces.

El 23 de septiembre salió un artículo en el “Semanario Arquidiocesano de Guadalajara” (fundado por el cardenal Juan Sandoval Íñiguez) titulado: “Leyes contra el sentido común y la opinión mayoritaria” en el que el autor dice querer hacer algunas reflexiones sobre las leyes que se han aprobado en el Distrito Federal con respecto al matrimonio y la adopción entre personas del mismo sexo.

Como sabrán, en un post anterior describí lo que los diferentes estudios científicos dicen sobre la adopción y las familias homoparentales: NO HAY DIFERENCIA ALGUNA.

La verdad hubiera dejado pasar por alto esta discusión política, pero hoy publicaron una noticia en el Universal sobre una queja que ingresó la consejera Jurídica del DF, Leticia Bonifaz, ante la Secretaria de Gobernación ya que la arquidiócesis está violando la constitución de México al manifestarse en contra de la leyes del país.

El Artículo 130 dicta que las Iglesias y demás agrupaciones religiosas se sujetarán a la ley debido al principio de separación del Estado y la Iglesia. Dice que los ministros no podrán hacer proselitismo a favor o en contra de un candidato, partido o asociación política. Tampoco podrán oponerse a las leyes y sus instituciones en publicaciones de carácter religioso.

Supongo que al señor Juan Sandoval Íñiguez el Artículo 130 de la constitución mexicana no le importa pues de lo contrario jamás hubiera publicado dicho escrito en su semanaria católico.

Sin embargo, aparte de que viola la constitución nacional, lo que se dice en el semanario es realmente deplorable. Dice: “Es una serie de leyes inmorales, muy perjudiciales para el país, que si se ponen en práctica, dañarán sobremanera la vida de esta Nación y la institución del matrimonio.” Por favor que me diga de dónde saca que estas leyes dañarán a nuestro país. ¿Qué pruebas tiene de esto?

Continua diciendo que “Lo primero que debo decir es que estas leyes son contrarias al orden natural, a la Ley Natural, que todos llevamos impresa en el corazón, y que está inscrita en la Naturaleza... Esto es lo primero: se daña el orden natural.” Bueno, pues en que mundo vive. Qué no sabe que la homosexualidad se da en otros animales, aparte del ser humano. Sí, así es, la homosexualidad es algo que sucede entre los animales, es LEY NATURAL (algunas de las especies en el que se ha observado este comportamiento son: Bisonte americano, Bonobo y otros simios, Delfín mular, Elefante, Hiena manchada, Jirafa, Oveja, Chinches entre otras). El problema es que para él no es parte de su supuesta ley natural; que de natural sólo tiene el nombre pues está basada en prejuicios humanos, impulsados por una supuesta moral cristiana.

“En segundo lugar, se daña o se contradice a la Sagrada Escritura, a la fe cristiana compartida por la mayoría del pueblo de México… que esas leyes van en contra de la opinión de la mayoría” Tiene razón en la ley sí daña su supuesta escritura sagrada, pero el hecho de que más del 90% de la población nacional sea creyente, no quiere decir que las leyes tengan que estar basadas en su religiosidad, por eso existe la separación entre Estado e Iglesia. Imagínense que se siguiera, al pie de la letra, todo lo que dice la biblia… viviríamos en la Edad Media.

“¿Cómo es posible que unos cuantos individuos legislen para 110 millones de mexicanos sin tomarlos en cuenta, sin requerir la opinión de la mayoría de los mexicanos?” Es posible y así debe de ser. Las leyes están para procurar la libertad de todos, la libre expresión, el libre pensar y mantener la paz entre todos los ciudadanos. No se pueden hacer leyes que prohíban la felicidad, el buen desempeño y el crecimiento de unos cuantos, sólo porque en un libro dice que está mal o porque unos cuantos (aunque sean mayoría) dicen que no les gusta.

Las leyes están para hacernos a todos iguales y la única manera de hacerlo es asegurándonos que, cuando se hagan, estén hechas y basadas en evidencia científica y bien razonadas, no en supuestos libros o ideas supuestamente aprobadas por el tiempo y basadas en prejuicios arcaicos.

En otra nota, el vocero Hugo Valdemar dijo: “Ante la amenaza, las personas reaccionan muchas veces de una forma inadecuada, con violencia, con odio o discriminando, como por desgracia está sucediendo. La Iglesia observa con tristeza el crecimiento de actitudes negativas hacia las personas homosexuales que, más allá de sus preferencias homosexuales, merecen todo el respeto”. Me recuerda mucho a la discriminación entre razas o género. La culpa la tienen los agredidos, no los agresores.

Si personas como los cardenales no estuvieran instando a la población al decir que están mal las leyes, seguramente no pasaría a mayores. "No es el cardenal Juan Sandoval, sino el señor Ebrard y su Asamblea Legislativa los causantes de la creciente discriminación y del odio a las personas homosexuales" el problema no es la ley que permite la libertad de las parejas homosexuales, el problema son aquellos que buscan que se remuevan e instigan a sus seguidores a la violencia.

Además, decir que “La Iglesia observa con tristeza” y no hacen nada está mal. Deberían promover la tolerancia y la equidad en la sociedad; así como exigen respeto a su culto, debería de exigir respeto por todos y respetar las leyes.

Así que dejémonos de engañar. En primer lugar, este tipo de escritos van en contra de nuestra constitución. En segundo lugar, si piensan hacer algún tipo de discurso, que por lo menos investiguen un poco. Si dice querer hacer unas “reflexiones tranquilas y serenas que hagan luz” pues que primero lea bajo la luz de su lámpara lo que se sabe sobre el tema desde un punto de vista científico y, después, que deje a la población nacional tranquila, serena y en paz.

Claro, estoy pidiendo mucho y no pasará, pero se vale exigir, ¿no?

4 comentarios:

  1. Hola, soy Rodrigo, el que fue al café la semana pasada.
    El gran problema de la iglesia católica en México es que sus dirigentes son unos idiotas. No los llamo así por que les tenga encono u odio, si no porque eso es lo que son, carecen de estudios serios (a diferencia de algunos curas del Vaticano que hasta doctorados en ciencias tienen), el tener tanto dinero y gastarlo en quien sabe que pecados les ha impedido leer libros que valgan la pena y cuando abren la boca dicen cosas como las que mencionas.
    ¿Recuerdas el sonado caso de Esteban Arce y su intransigencia con la sexóloga? Tal suceso no habría tenido la menor relevancia si la interpelada estuviera bien informada y, cuando fue inquirida sobre si el homosexualismo es normal, se hubera limitado a responder: sí, porque existe, si no existiera no sería normal.
    En fin, yo por eso abogo por la educación como solución a todos nuestros problemas.
    Saludos

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  2. Hola Rodrigo:

    Estoy completamente de acuerdo en que lo que se necesita es más y mejor educación. Es una camino largo por recorrer, pero es el único que hará que nuestro país mejore.

    Tristemente, es algo que a nuestros gobernantes no les importa (incluso fomentan).

    En fin, hacemos lo que podemos por informar, pero pues más allá es imposible, no?

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  3. Yo creo que la polémica continuará por mucho tiempo y es la división lo que daña a una nación, y no leyes específicas. Deberían hacer un plebiscito para saber realmente lo que piensa la mayoría de los mexicanos al respecto. Después de todo aun es una democracia, ¿o no?

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  4. Estimado Edwin:
    No sé a qué parte en específico te refieras. Te gustaría aclarar tu punto.

    Saludos

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