El día 30 de junio de 2011, El Universal convocó a un chat con Silvana Procopio, directora de educación del Instituto Gerson, para promocionar los supuestos beneficios de esta terapia alternativa la cual, según ellos, cura el cáncer.

El Instituto Gerson es una organización “sin fines de lucro” que se dedica a educar y promocionar la terapia Gerson. Una de sus clínicas se encuentra en Tijuana, México, pero de eso les hablaré un poco más adelante.
La terapia fue inventada por el Dr. Max Gerson quien empezó tratando de curar la migraña a través de una dieta. Según el mismo instituto recuenta, alguien le comentó que dicha dieta le había curado la Tuberculosis y entonces el doctor decidió investigar esta supuesta correlación.
Después de un “cuidadoso estudio clínico monitoreado” 446 de 450 pacientes de tuberculosis se curaron. Entre los muchos pacientes que “curó” se encontraba la esposa del premio Nobel a la paz el Dr. Albert Schweitzer quien llegó a decir de Gerson: “I see in him one of the most eminent geniuses in the history of medicine.”
Ya que un premio Nobel dijo eso, entonces debe de ser verdad… si no por qué lo anunciarían tanto en su propia página, ¿verdad? Esto no es una falacia de autoridad…
Pero se estarán preguntando en qué radica esta terapia que cura el cáncer sin usar quimioterapia o radiación o cirugía. Muy fácil, en desintoxicar el cuerpo a través de jugos y enemas de café y manzanilla.
Para empezar, según el instituto, el cáncer es provocado por las toxinas que ingerimos debido al horrible estilo de vida moderno:
“The Gerson Therapy is a powerful, natural treatment that boosts your body's own immune system to heal cancer, arthritis, heart disease, allergies, and many other degenerative diseases. One aspect of the Gerson Therapy that sets it apart from most other treatment methods is its all-encompassing nature. An abundance of nutrients from thirteen fresh, organic juices are consumed every day, providing your body with a superdose of enzymes, minerals and nutrients. These substances then break down diseased tissue in the body, while enemas aid in eliminating the lifelong buildup of toxins from the liver.”
La práctica común de la terapia promueve lo siguiente:
• Tomar 13 vasos de jugo al día, uno cada hora. Estos tienen que estar hechos con fruta y vegetales orgánicos y ser procesados sólo con ciertos exprimidores (no me sorprendería enterarme que también tienen ganancias directas de la venta de estas maquinas que cuestan más de 2000 dólares).
• Seguir una dieta vegetariana orgánica total.
• Tomar una serie de suplementos como Potasio, Solución de Lugol, vitamina A, C y B3, aceite de Flaxseed, encimas pancreáticas y pepsinas.
• Realizar enemas de café o manzanilla regularmente para liberar las toxinas del cuerpo.
• No utilizar sal, especies, aceites o baterías y utensilios de aluminio para cocinar
En la misma página del instituto se muestra una larga lista de supuestas investigaciones científicas. Desgraciadamente, la mayor parte de la lista está en alemán. Traté buscar algunas de ellas para traducirlas, pero no logré encontrar ninguna en línea. Las que están en inglés y accesibles resultaron ser textos del mismo Gerson donde expone su “teoría” una y otra vez, pero no demuestra, experimentalmente nada. A lo mucho habla de casos de personas, evidencia anecdótica, pero en ningún caso se habla de experimentos aleatorios, doble ciego, controlados; como dice en la página del Insittuto Nacional de Cáncer (NCI) de Estados Unidos con respecto a la terapia Gerson: “No results of laboratory or animal studies have been published in scientific journals.”
Esto me lleva a concluir que no es otra cosa más que una creencia sin fundamentos para curar el cáncer. Sin embargo, revisando otras páginas como Quackwatch, encontré datos que aportan mayor información: en 1947 el NCI revisó 10 casos que el mismo Dr. Gerson les mandó y encontró que sus resultados no eran convincentes; en 1959, el NCI, al revisar el libro de Gerson Terapia de Cáncer, encontró que los casos no cubrían los criterios mínimos para evaluar correctamente los casos de cáncer; un estudio reciente declaró que a) nunca se han encontrado los supuestos venenos en la comida procesada que Gerson dice existen, b) nunca se ha demostrado que el uso de enemas de café movilice o remueva los venenos del hígado o los intestinos en pacientes con cáncer, c) no hay evidencia de que ninguno de esos venenos estén relacionados con el cáncer; y, entre 1980 y 1986, por lo menos 13 pacientes usaron la terapia recomendada por Gerson y se encontró que ningún estaba libre de cáncer, uno murió a la semana de ser internalizado en un hospital y 5 entraron en coma debido a bajos niveles de sodio, supuestamente debido a la dieta “baja en sodio” del régimen. Además, a los pacientes con cáncer se les recomienda una dieta balanceada, y muchas veces adecuada a las necesidades de cada paciente. (American Cancer Society. Unproven methods of cancer management: Gerson method. CA—A Cancer Journal for Clinicians 40:252-256, 1990./Green S. A critique of the rationale for cancer treatment with coffee enemas and diet. JAMA 268:3224-3227, 1992./Ginsberg MM and others. Campylobacter sepsis associated with "nutritional therapy"—California. MMWR 30:294-295, 1981./Lowell J. The Gerson Clinic. Nutrition Forum 3:9-12, 1986./Austin S, Dale EB, DeKadt S. Long-term follow-up of cancer patients using Contreras, Hoxsey and Gerson therapies. Journal of Naturopathic Medicine 5(1):74-76, 1994.)
Hoy en día se considera como una terapia peligrosa, pues se han atribuido muertes por enemas de café en la clínica de Tijuana.
Lo cual me lleva a preguntarme ¿por qué un doctor en Estados Unidos tiene una clínica en Tijuana, México? La respuesta es simple: la legislación en aquel país prohibía las clínicas para tratar cáncer que no siguieran los tratamientos de quimioterapia, radiación o cirugía. Entonces, ¿dónde mejor para poner una clínica que en la ciudad vecina fronteriza? Gracias a nuestra legislación, Tijuana se volvió un paraíso legal para Gerson.
Claro que la legislación en aquel país ha ido cambiando, y ahora varios estados ya aceptan las “terapias alternativas” como una cura contra el cáncer y ya han abierto más clínicas en aquel país. Claro que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) dice “The Gerson therapy has not been approved by the FDA for use as a treatment for cancer or any other disease.”
Entonces, si existe toda esta información en la red, ¿por qué El Universal permite que se distribuya esta información y además otorga veracidad al hacerlo en su propio sitio?
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